Informe de ahorros de  AMLO, sin hechos  

SIN LÍMITES 

Por Raúl Torres Salmerón  

*Un documento con sabor a campaña electoral: Ricardo Homs  

Ricardo Homs es el Presidente de la Academia Mexicana de la Comunicación, tiene 25 libros publicados y fundó en México la oficina local de la empresa global de consultoría creada por Al Ries, uno de los dos creadores del concepto Posicionamiento.

Homs realizó un estupendo análisis del Cuarto Informe del Presidente Andrés Manuel López Obrador, del pasado 1º. de septiembre donde señaló:

-El informe presentado a la nación por el Presidente López Obrador esta vez tuvo sabor a campaña electoral. Lo que hace poco más de cuatro años fueron promesas de campaña con cifras “alegres”, ahora fue ponerle “palomita” de realizado, pero sin desglosar cómo se llega a esos resultados.

-Si queremos darle una identidad diferenciadora al reporte anual de resultados, podremos decir que fue el “informe de los ahorros”, pues en ningún momento se habló de desarrollo, crecimiento, productividad.

-Generar ahorros es una actitud deseable, pero debe preocuparnos si no va de la mano de una estrategia gubernamental de impulso a la productividad del país, para generar desarrollo.

-Sustentar la economía en los ahorros, sin estimular la productividad privada, es el camino seguro a la pauperización, pues un día dejarán de llegar los impuestos que genera la productividad.

-La desconfianza que el Presidente siente hacia todos los sectores productivos es notoria, pues con esa visión ideológica que le caracteriza, considera que toda la economía productiva se mueve en el ámbito de la corrupción.

-Las inversiones del País ya no llevan el ritmo de crecimiento de antes y eso debiese preocuparnos, pues representa el camino a la pauperización de México con la consiguiente pérdida de empleos y el agravamiento de conflictos sociales derivados de la polarización y el intercambio de culpas.

-El Informe no ofreció una visión de futuro que entusiasme y motive a la unión alrededor de un proyecto de País. Es más, no ofrece siquiera un proyecto de País.

-Los informes a la nación de los anteriores presidentes se sustentaban generalmente en los esfuerzos para atraer inversiones productivas y generar inversiones en infraestructura pública para generar mayor calidad de vida a los mexicanos.

-Hoy, mientras Dos Bocas y el Tren Maya tienen la cartera abierta y sin límites, la infraestructura pública cotidiana que beneficia directamente al ciudadano, se va pauperizando por falta de mantenimiento preventivo debido a los ahorros, hasta que colapsa.

-Si no se estimula la productividad con un viraje de timón drástico y un reconocimiento público y sincero de la necesidad de cambiar la política económica, tarde o temprano la realidad dura e implacable de la economía se impondrá.

-¿Qué sucederá cuando el beneficio de los ahorros ya no sea suficiente para mantener el gasto corriente de la infraestructura gubernamental? ¿Y cuando ya no haya dinero para solventar el ritmo de vida de los beneficiarios de los programas sociales?

-Imaginemos un país cuyo mayor porcentaje de población se va avejentando y sus jóvenes están en busca del dinero fácil, pues ya no se sienten cerca de la cultura del esfuerzo, que afortunadamente hoy todavía existe.

-En el México de hoy el petróleo, bajo el liderazgo de PEMEX, es una industria nacional deficitaria, cuya salvación se lograría a través de fortalecer la inversión privada, asignándole a los inversionistas los costos de los riesgos y compartiendo con ellos la bonanza de lo encontrado. Sin embargo, la política energética de este gobierno va en sentido contrario.

-Hablar de las remesas que envían nuestros migrantes, hasta vergüenza debiera darnos, pues representa la exportación irregular de nuestra mayor riqueza como país: la fuerza laboral de nuestros, jóvenes, esos que aquí no encuentran oportunidades.

-Pareciera que los graves problemas nacionales de inseguridad y violencia, así como desabasto en el sector salud, deficiencias en el sistema educativo, entre otros temas cruciales, palidecen y se vuelven secundarios frente a la obsesión por los ahorros y el combate a la corrupción.

-El informe del estado de “nuestros ahorros”, más que optimismo a muchos genera una gran preocupación. Sin embargo, en este país polarizado a golpe de mañaneras cada quien ve lo que quiere ver.

Hasta aquí los puntos de vista de Ricardo Homs, publicados en El Universal.

En fin, como dicen las chilenas o coplas mixtecas:

Cierto que echo mis habladas

pero Sóstenes me llamo,

a mi nadie me hace nada,

como quiero yo las gano,

y no hay ley más respetada,

que el machete entre mis manos.

raultorress@hotmail.com

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