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El valor de las personas retiradas en el entorno laboral tiene que ver con la experiencia acumulada a diferencia de otras generaciones; la ética laboral y compromiso que tienen con las organizaciones, la necesidad de trabajar; sentir que tienen mucho que ofrecer mediante la capacitación, mentorias y asesorías para las nuevas generaciones.

El fenómeno del regreso de los retirados de nueva cuenta a las fuentes de trabajo, ya venía presentando desde antes de la pandemia del Covid-19, y ha recibido diferentes connotaciones, como el reempleo, desretiro, retiro y regreso, entre otras, y sus términos asociados en inglés.

En el caso de México y de otros países del mundo, se están presentando una serie de factores que están afectando el que la gente pueda verdaderamente vivir esta situación idealizada del retiro, expresó Cynthia Montaudon Tomas, Directora del Observatorio de Competitividad y Nuevas Formas de Trabajo de la UPAEP.

Dijo que se están presentando una serie de tendencias que están asociadas con esta situación, uno de ellos se denomina el “Tsunami plateado”, en donde viene toda esta gran ola de personas de la tercera edad que están buscando incorporarse a la vida laboral, aprovechando sus conocimientos y experiencias y que vendrá acompañada por dos grandes tendencias, el “Tsunami tecnológico y al mismo tiempo todas estas generaciones mayores que quizá no crecieron con la tecnología, pero buscarán adaptarse”.

Mientras que estas personas que forman parte del “Tsunami plateado”, de la tercera y cuarta edad, formarán parte de los consumidores más importantes, pero también comienzan a ser dependientes de otros y podría afectar los sistemas de pensiones no sólo de México, sino de otros países del mundo.

Agregó que se está observando que las poblaciones de personas están viviendo más y se ha extendido la esperanza de vida al nacer, en el caso de nuestro país, aun con la variación de datos de diferentes organismos, el INEGI señala que tenemos un promedio de vida de 76 años y el Banco Mundial como lo proyecta para el año 2025, de 78 años y la Organización Mundial de la Salud de 76.6 años en promedio para los mexicanos.

Comentó que hay otros datos estadísticos que hablan de la esperanza de vida saludable en México con 68.8 años para los hombres y de 69.6 para las mujeres.

Indicó que con respecto a los términos asociados, la OMS define como adulto mayor a las personas a partir de los 60 años en los países en vías de desarrollo y al grupo que llega a los 80 años y más como la cuarta edad; y se está observando que hay países en donde estos públicos o sectores sociales requieren de otro tipo de servicios de salud y productos específicos y recursos para la sobrevivencia y muchos de ellos están regresando a trabajar.

Asimismo, dijo que la “economía plateada” que están generando estos grupos de adultos mayores, están impulsando uno de los mercados más rentables y dinámicos en los últimos años, además de que no se puede dejar de lado la discriminación laboral que sufren estas personas por la edad porque se piensa que ya no están en condiciones óptimas para trabajar.

Cynthia Montaudon, manifestó que para el 2050 se estima que las personas mayores de 60 años serán alrededor de 2 mil millones, es decir, el 22% de la población mundial según la OMS., y las personas que van a tener 80 años y más sumarán cerca de los 434 millones de personas, cifra bastante significativa.

Dijo que en el caso de México, son 2.5 millones de personas (1.7% de la población total) llega a la cuarta edad según datos del Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI; en donde más del 70% no cuenta con ahorros suficientes para una jubilación “cómoda”, y en Puebla hay 5.5% de jubilados /pensionados, de acuerdo a datos del INEGI 2020.

Por lo tanto, enfatizó que es necesario generar esquemas de empleos atractivos y bien remunerados para un grupo de la población que está creciendo de manera importante, sobre todo para atender los problemas de salud, servicios y determinados tipos de productos para estas personas.

Abundó que hay factores que impulsan el desretiro y entre ellos se encuentran la inestabilidad económica, la inseguridad e incertidumbre; miedo a quedarse sin recursos; necesidad de un seguro médico el cual resulta muy caro; falta de una cultura del ahorro; recursos insuficientes; contar con una buena salud; necesitan estar activos; roces y conflictos familiares; necesidad de socialización, buscan beneficios del trabajo remoto y flexible; y el regreso de los hijos mayores que regresan al hogar parental y los padres los siguen apoyando.

Montaudon Tomas, subrayó que el valor de las personas retiradas en el entorno laboral tiene que ver con la experiencia acumulada, a diferencia de otras generaciones; la ética laboral y compromiso, la necesidad de trabajar; sentir que tienen mucho que ofrecer, quieren contribuir con sus conocimientos y quieren aprender cosas nuevas; son los grupos que recibieron en primera instancia la vacuna contra la Covid-19 y otros aspectos como el agradecimiento y la productividad.

En ese sentido, comentó que para el Observatorio de Competitividad y Nuevas Formas de Trabajo de la UPAEP, vienen una serie de retos y estrategias que tienen que ver con la de contabilizar este fenómeno en México y en Puebla, porque no hay datos precisos que hablen de cuántas personas de este grupo de edad se han vuelto a reintegrar a este estado laboral; conocer los esquemas laborales que sean favorables para estos grupos e identificar el tipo de empleos que se está desarrollando y cuantificar los ingresos que pueden llegar a recibir, y por consecuencia con esta información poder desarrollar políticas públicas y estrategias empresariales que puedan beneficiar a estos grupos de edad.

Por su parte, Ingrid Nineth Pinto López, Director del Área de Investigación del Observatorio de Competitividad y Nuevas Formas de Trabajo de la UPAEP, dijo que este fenómeno del “Tsunami plateado” va a tener implicaciones importantes en México, si observamos que en Europa una gran cantidad de la población ya tiene esta edad de 60 años y más.

Agregó que en América Latina y el Caribe la población está envejeciendo mucho más rápido que en el resto del mundo; por ejemplo, en países europeos como Francia, Suecia y Alemania, así como en Argentina y los Estados Unidos, el periodo de paso de una edad a otra fue más lento, cerca de medio siglo, mientras que en América Latina y en el caso de México, el pasar del 10 al 20% de la población con 65 años y más le va a tomar alrededor de 22 años.

Indicó que conforme van avanzando los años, la pirámide poblacional se está invirtiendo, cada vez más se están registrando adultos mayores y menos jóvenes, y por ello es importante no perder de vista las nuevas necesidades que están surgiendo en este sector de la población, en el campo de la salud, servicios y productos, en la parte de la tecnología y la flexibilidad en los diferentes entornos sociales y el trato con las personas.

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