Saltar al contenido
Diario sin Secretos Red de Noticias
DSS
Diario sin Secretos Puebla · 17 Ago 2026
Inicio Mi diario Directorio

Explorar secciones

  • Inicio
  • Estado
    • BUAP
    • Puebla Capital
    • Congreso
    • Granjas Carrol
    • ARMENTA
    • Nota Roja
  • Municipios
    • Sn Andrés Cholula
    • Sn Pedro Cholula
    • Cuautlancingo
    • Atlixco
    • Coronango
  • Nacional
  • Religión
  • Deportes
  • Opinión
    • En Pocas Palabras
    • Enfoque Nacional
    • Ensalada Política
    • Filosofando
    • La señal
    • Libre Expresión
    • Pienso luego Existo
    • Reflexiones
    • Sin Límites
    • Sin Secretos | Angélica García
Videos
YouTube TikTok
Transparencia
Directorio Quiénes somos Política editorial Política de correcciones Propiedad y transparencia Publicidad y contenido patrocinado Contacto
18 añosaños de periodismo
Publicidad Publicidad Publicidad Publicidad Publicidad
Diario sin Secretos
Diario sin Secretos Red de periodistas 100% escrito por humanos
Inicio Mi diario Colaboradores Columnistas Categorías
Redes Sociales

Más leídas

  1. 1Digitalización e IA oportunidad para mejorar labor legislativa
  2. 2Jornada por Amor a las familias estuvo en San Francisco Totimehuacán
  3. 3Crimen de 3 personas en Tlapacoyan no quedará impune, advierte Armenta
  4. 4Policía sanandreseña atendió reportes por robo y escándalos en vía pública
  5. 5En marcha programa piloto de video vigilancia en las 50 colonias más inseguras

Derechos reservados 2026

Web Master

Publicidad Publicidad
Diario sin Secretos
18 años de periodismo
Inicio Mi diario 5 de Jul. 2026

Filosofando

Solos en la multitud: El arte de ignorarnos en el elevador

Armenta: la hora del balance Armenta: la hora del balance
Solos en la multitud: El arte de ignorarnos en el elevador
Publicidad Publicidad Publicidad Publicidad Publicidad
Inicio Estado Universidad Municipios Nacional Religión Deportes Opinión ¡Hot! ¡Increíble! Portada Último minuto

Filosofando

Solos en la multitud: El arte de ignorarnos en el elevador

←
Angy Bravo
Angy BravoColumnista · 5 de Jul. 2026
Solos en la multitud: El arte de ignorarnos en el elevador

Vivimos amontonados pero aislados, convirtiendo el espacio público en un cementerio de miradas esquivas y audífonos con cancelación de ruido.

No hay momento de mayor tensión metafísica en la gran ciudad que subir a un elevador con tres desconocidos. El ritual es sagrado e inamovible: todos entran, clavan los ojos en los números digitales que marcan los pisos como si estuvieran presenciando el lanzamiento de un cohete espacial, y sacan el celular para revisar notificaciones inexistentes. Cualquier cosa con tal de evitar el contacto visual o, peor aún, una conversación sobre el clima. La paradoja de la metrópoli es perfecta: nunca hemos estado tan físicamente cerca de los demás y, sin embargo, nunca hemos estado tan blindados contra el prójimo.

Publicidad Reforestación

Si el sociólogo y filósofo Zygmunt Bauman subiera con nosotros a ese elevador, sonreiría con amargura. En su concepto de Modernidad líquida, Bauman explica que los vínculos humanos en la era actual se han vuelto precarios, fluidos y sumamente superficiales. En la gran ciudad, hemos aprendido a consumir "conexiones" en lugar de construir "relaciones". Es mucho más fácil mandar un emoji a alguien al otro lado del mundo que sostenerle la mirada y regalarle un "buenos días" a la persona que respira el mismo aire acondicionado que tú en el piso 14. Nos da pánico la otredad, el imprevisto de un encuentro real que no podamos bloquear con un swipe.

Publicidad 600 dias
Huachicol

Para rematar el diagnóstico, el existencialista Jean-Paul Sartre ya nos dejó una frase que parece escrita en el tráfico de las seis de la tarde: "El infierno son los otros". Pero ojo, Sartre no lo decía porque odiara a la humanidad, sino porque dependemos tanto de la mirada ajena para definirnos que el juicio de los demás se vuelve una condena. En la urbe, para escapar de ese "infierno", hemos decidido que la mejor estrategia es la invisibilidad mutua. Nos tratamos como obstáculos urbanos o como fantasmas de concreto. La próxima vez que te subas a un elevador o te sientes en la banca de un parque, apaga la pantalla cinco segundos. No te prometo que encuentres al amor de tu vida ni un debate socrático sobre el bien común, pero al menos romperás la ilusión líquida y recordarás que en este hormiguero, el de al lado está tan extrañado de estar vivo como tú.

Más del autor

Angy Bravo
DSS Angy Bravo
Angy Bravo Columnista · Filosofando · 10 de Ago. 2026
Abrir en una pestaña nueva
Opinión

Armenta: la hora del balance

Leer nota completa →
Angy Bravo
DSS Angy Bravo
Angy Bravo Columnista · Filosofando · 6 de Ago. 2026
Abrir en una pestaña nueva
Opinión

¿Villana útil o problema para MORENA?

Leer nota completa →
Angy Bravo
DSS Angy Bravo
Angy Bravo Columnista · Filosofando · 5 de Ago. 2026
Abrir en una pestaña nueva
Opinión

Puebla apuesta por la inteligencia artificial

Leer nota completa →
Mi diario Anterior DSS Inicio Siguiente
Nota anterior Nota siguiente