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¿Maldición por el uso de helicópteros en Puebla?

 

Sin Límites

Por Raúl Torres Salmerón

 

 

 

*Los gobernadores Toxqui, Bartlett, Morales y Marín sufrieron la pérdida de aeronaves

 

La historia moderna del estado de Puebla registra accidentes en helicópteros en uso por funcionarios del gobierno estatal. Con el último accidente del 24 de diciembre, donde falleció la gobernadora Martha Erika Alonso de Moreno Valle y el Senador de la República y ex gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, suman varios accidentes en la entidad a lo largo de varios sexenios.

Además, se contempla la venta de un helicóptero, adquirido por el gobierno de Guillermo Jiménez Morales, debido a las críticas de los poblanos y los altos costos de mantenimiento provocados por la devaluación de 1982 y la nacionalización de la banca.

El último caso, la aeronave donde viajaba el matrimonio Moreno Valle- Alonso Hidalgo, se desplomó en la zona agrícola del municipio de Coronango. La muerte de ambos políticos conmocionó a la sociedad poblana y la vida pública del país.

Veamos detalles de la historia de los percances políticos y económicos del uso de helicópteros.

LOS CASOS DE TOXQUI Y JIMÉNEZ MORALES

El primer caso de un helicóptero caído, desde la segunda mitad del siglo pasado, correspondió al gobernador Alfredo Toxqui Fernández de Lara en las postrimerías de su sexenio.

Luego de haber llegado de gira por el municipio de Huauchinango, mientras Toxqui presidía una reunión de trabajo en el centro del poblado, los pilotos arrancaron la nave para reabastecerse de combustible y el aparato se cayó en uno de los cerros arbolados cercanos. Los pilotos perecieron.

El siguiente gobernador, Guillermo Jiménez Morales al inicio de su sexenio, adquirió un helicóptero Bell de 6 plazas, que utilizaba para sus recorridos por el estado. La compra del aparato ocasionó muchas críticas de los poblanos por el alto costo del aparato y de su mantenimiento.

En el año 1982, cuando gobernaba México el Presidente José López Portillo, se registró una devaluación, una gran crisis económica nacional y la nacionalización de la banca y debido al alto costo del mantenimiento en dólares en los Estados Unidos se vendió el helicóptero.

Al siguiente gobernador, Mariano Piña Olaya, no le gustaba viajar en helicóptero y estaba poco tiempo en la entidad. Era frecuente observarlo en la Ciudad de México. El destino de Puebla estuvo básicamente en manos de uno de sus asesores, Alberto Jiménez Morales, hermano del ex gobernador Guillermo de los mismos apellidos.

Cuando llegó como gobernador Manuel Bartlett, tras mucho pensarlo, decidió la compra de un helicóptero pues para recorrer el estado se perdían muchas horas en transporte por carretera. Un Eurocopter Dauphin, un nuevo modelo francés, llegó para realizar diversos viajes como pruebas antes de su adquisición formal.

HELICÓPTERO CAÍDO EN IZÚCAR

En Izúcar de Matamoros, el 10 de mayo de 1993, las tensiones provocadas por el proceso electoral municipal provocaron la caída de un helicóptero Eurocopter AS365 Dauphin, que estaba en periodo de pruebas por el gobierno del estado de Puebla.

El entonces gobernador Manuel Bartlett finalizó recorridos por toda la entidad, para la elaboración del Plan de Desarrollo Estatal. En la gira por Izúcar, la ciudadanía había rechazado el triunfo del alcalde del PRI, Rafael Cruz Dehesa, quien compitió contra el doctor Miguel Cázares García por el llamado Frente Cívico Matamorense, constituido por militantes del PRD, PPS y PAN.

Desde el 15 de febrero, la alcaldía había sido tomada para impedir el acceso al alcalde tricolor, lo hicieron durante 60 días y después fueron desalojados por la policía. A la llegada de Bartlett a Izúcar, hubo seguridad policiaca y llegó a bordo del Dauphin y aterrizó en una cancha de futbol. Los pilotos esperaban el regreso del gobernador en ese lugar.

Los militantes opositores organizaron una marcha rumbo a la cancha, en las afueras de la ciudad, para entregar a Bartlett un pliego petitorio. Los pilotos, temerosos de los manifestantes al verlos llegar encendieron el aparato, pero un helicóptero requiere de cierto tiempo para encender la totalidad de sus motores. Cuando los manifestantes rodearon el aparato, a media marcha de motores se elevaron sin mucha potencia. Los manifestantes al ver la huida recogieron piedras y las aventaron e incluso algunos lograron colgarse los patines de aterrizaje.

El aparato no se pudo elevar y recorrió casi a ras del piso unos 50 metros, la cola pegó en un promontorio y cayó. Los pilotos corrieron para ponerse a salvo.

La policía llegaba en ese momento y dispersó a la multitud. El regreso de Bartlett de Izúcar a Puebla Capital lo hizo en un camión Dina, asignado a los periodistas de la fuente de gobierno.

HELICÓPTERO PRESTADO POR LA PRESIDENCIA

Luego de los hechos de Izúcar, mediante gestión ante la Presidencia de la República a cargo de Carlos Salinas de Gortari, envió al gobernador de Puebla en préstamo, un helicóptero Bell 412 que operaba la Comisión Federal de Electricidad.

El aparato se envió a talleres especializados de Estados Unidos, para una revisión y adaptación general. La aeronave estaba a cargo de pilotos del Estado Mayor Presidencial y el gobernador Bartlett realizó sus acostumbrados recorridos por el interior del estado a bordo de ese aparato.

En el verano de 1993, Bartlett inició una gira a la Sierra Norte de Puebla. Llegó en la aeronave al municipio de Tlacuilotepec. Era costumbre en esa época, sobre todo en el norte del estado, ir a reabastecerse de combustible al aeropuerto de Poza Rica o del Tajín, como se le conoce.      

Los pilotos y el jefe de Giras del Estado de Puebla, volaron hacia allá pero el aparato cayó en un campo deportivo de Tihuatlán, Veracruz, a pocos kilómetros de su objetivo. Los restos de los cuerpos quedaron esparcidos a varios metros a la redonda.

En aquella época, la falta de comunicación en esa zona con Puebla Capital provocó temores en la sociedad poblana pues creían que el gobernador Bartlett y los funcionarios que le acompañaban habitualmente, iban a bordo de la aeronave. Horas después se confirmó el accidente y la muerte de los pilotos y el jefe de Giras.

Posteriormente, el gobierno adquirió dos helicópteros Bell, para transporte del ejecutivo y para transporte y vigilancia policiaca.

SALVÓ LA VIDA MELQUIADES MORALES

El 19 de Diciembre de 2001, el gobernador Melquiades Morales y varias personas más salvaron la vida luego de que el helicóptero Bell 412 se estrelló en contra de una casa en construcción del municipio de Santa Rita Tlahuapan. Los pasajeros alcanzaron a escapar de la nave averiada antes de que se incendiara.

Al momento de emprender el vuelo, la aeronave fue envuelta por una nube de polvo que impidió la visibilidad, lo que provocó que el piloto Salvador Flores perdiera el control y se estrellara contra la vivienda en construcción, fue el único lesionado con fractura de la cadera y del tobillo.

Con el mandatario viajaban Sergio Ayón, comandante de la 25 Zona Militar; José Yitani, presidente del Consejo Coordinador Empresarial; Amado Camarillo, titular de la SEP; Luis Gerardo Ymán, presidente Canacintra y Felipe Flores, director de Comunicación Social y los periodistas Mario Alberto Mejía y Miguel Reyes Razo y el fotógrafo Carlos Ramírez.

SE DESPLOMA HELICÓPTERO DE MARÍN

El 11 de enero de 2008, murieron ocho personas, entre ellas cinco integrantes del Voluntariado de la Secretaría de Gobernación del Estado, incluida Patricia Rosano Maldonado, esposa del titular de la dependencia, Mario Montero Serrano, al desplomarse el helicóptero en el que se transportaban, a la altura del municipio de Tepango de Rodríguez, en la sierra norte de Puebla.

Fallecieron Gabriela Henaine de Casas, Elizabeth Carpenter de Pereira, Carmen Torres Santamaría, Ivonne Carrillo Sedeño y Carlos Lesier Gamboa, director de Participación Ciudadana, así como los pilotos Enrique Valdez Sánchez y Édgar Morales Méndez.

Las integrantes del Voluntariado realizaban labores sociales como entrega de juguetes y cobertores para habitantes de esa zona serrana.

El aparato era utilizado en giras del gobernador Mario Marín y a últimas fechas era utilizado por el Sistema de Protección Civil. Las condiciones del aparato eran buenas, según fuentes oficiales. De acuerdo a versiones de lugareños, los pilotos comenzaron a despegar, pero sin razón aparente el helicóptero se vino abajo.

Las anteriores son las historias que han pasado  y corresponde al lector determinar si hay una maldición entre los gobernantes poblanos y el uso del helicóptero

En fin, como escribió Manuel Machado (España, 1874-1947) en su poema Alfa y Omega:

Cabe la vida toda en un soneto

empezando con lánguido descuido,

y apenas iniciado, ha transcurrido

la infancia, imagen del primer cuarteto.

Llega la juventud con el secreto

de la vida, que pasa inadvertido.

y que se va también, que ya se ha ido,

antes de entrar en el primer terceto.

Maduros, a mirar ayer tornamos

añorantes, y ansiosos a mañana

y así el primer terceto malgastamos.

Y cuando en el terceto último entramos,

es para ver, con experiencia vana

que se acaba el soneto… y que nos vamos.

raultorress@hotmail.com

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