Vivimos amontonados pero aislados, convirtiendo el espacio público en un cementerio de miradas esquivas y audífonos con cancelación de ruido.
Nos cobran rentas astronómicas por vivir en treinta metros cuadrados con el pretexto del "co-living", mientras el espacio se reduce y el absurdo se expande.
Corremos por el asfalto como si transportáramos órganos para trasplante, cuando en realidad solo vamos a una junta de Zoom que pudo ser un correo.
Entre empujones, retrasos de veinte minutos y el olor a humanidad compartida, Diógenes de Sinope se sentiría atrapado en su propio barril.
Por: Angy Bravo Diariosinsecretos.com Puebla atraviesa un momento decisivo. Mientras el fenómeno del nearshoring continúa reconfigurando la economía mundial, los estados que logren ofrecer infraestructura, conectividad...
Por: Angy Bravo Diariosinsecretos.com El futbol tiene una capacidad única para detener el tiempo. Durante noventa minutos desaparecen las diferencias políticas, sociales y económicas, mientras millones...
La opinión de Angy Bravo La seguridad pública es, quizá, el examen más difícil para cualquier gobierno municipal. No basta con anunciar patrullajes, operativos o...
Por: Angélica Bravo En política suele reconocerse más al gobernante que apaga incendios que al que evita que comiencen. Sin embargo, la verdadera prueba de un...
La Opinión de Angy Bravo Por fin los poblanos tienen la oportunidad de contar con la Universidad de la Creación de Arte y Cultura de primer...
Foto Especial La Opinión de Angie Bravo En Puebla se libra una lucha frontal contra todo tipo de violencia y se fomenta una cultura de paz....