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PoblanosDestacados.com.-  Aurelio Alejandro López Ríos, destacado beisbolista “el Buitre” nació en Tecamachalco, Puebla, el 21 de septiembre de 1948,  hijo de Aurelio López Hernández originario de Veracruz y de Félix Ríos Torres, originaria del municipio que vio nacer al  jugador de béisbol profesional mexicano.

Contrajo nupcias con Celia Corral, originaria de Guasabe, Sinaloa con la que tuvo dos hijos: Aurelio y Katia López Corral.

Cursó sus estudios de primaria, secundaria y preparatoria en el interior de la República Mexicana, estuvo inscrito en el Politécnico Nacional y posteriormente en la Escuela de Administración Pública de la entonces Universidad Autónoma de Puebla.

De joven le gustaba jugar al futbol, junto con sus muchos amigos lo jugaban en el atrio del Ex-convento Franciscano de Tecamachalco a mediados de los 60’s, periodo en el que el béisbol estaba en su apogeo; sin embargo, no los dejaban jugar debido a que los beisbolistas detestaban el futbol.

Al no poder practicar su deporte favorito, decidió jugar béisbol; así fue como Aurelio Alejandro inició su participación en el llamado Rey de los Deportes, el Béisbol. En Tecamachalco había equipos en los municipios, barrios, pueblos, rancherías y así inició su camino en este deporte.

Aurelio López, “el buitre de Tecamachalco”, quien fuera campeón de las Grandes Ligas, como parte del cuerpo de pitcheo de los Tigres de Detroit en 1984, década donde se quedaron los últimos medallistas de la entidad, como el mismo Manuel Yoshimatz, bronce en Los Ángeles 84 en ciclismo para el originario de Cholula y a Mario González de boxeo.

Siempre soñó con jugar con los Pericos de Puebla, asunto que nunca logró; fue descubierto por Ramón ‘Chita’ García, quien vio en este joven lanzado grandes cualidades y lo firmó para los Diablos Rojos del México de 1967, Colocándolo primeramente en la sucursal de Minatitlán, donde llegó a lanzar un juego perfecto.

Se inició en la Liga Mexicana con los Diablos Rojos del México y durante 10 temporadas fue la estrella del equipo.

Debutó en la Liga Mundial de Béisbol (LMB) en 1968 y Wilfredo Calviño, manager de la Pandilla Escarlata, lo convirtió en lanzador relevista.

Es considerado el pitcher mexicano de mayor velocidad en la historia. Fue el primero en el circuito en salvar cuatro juegos en una serie: del 12 al 15 abril  de 1975 ante Chihuahua.

Jugó en Estados Unidos con los equipos de Kansas City, San Luis Misuri, Tigres de Detroit y Astros de Houston. En la Liga Mexicana del Pacífico, con los Mochis de Sinaloa, Guaymas, Guasave, Culiacán y Venados de Mazatlán.

Se retiró parcialmente del béisbol. Su fama, convicciones y deseo de servir a su comunidad, hizo que se convirtiera en ocupar la Primera Alcaldía de su tierra natal, Tecamachalco, Puebla de 1990 a 1993.

Aurelio López, el hombre, el amigo, la estrella que brilló en las Grandes Ligas en EE.UU., murió de manera trágica en un accidente automovilístico el 22 de septiembre de 1992, en una carretera federal al norte del país a la altura de Matehuala, cuando la vida le sonreía plenamente.

Ingresó al Salón de la Fama de Béisbol Mexicano en 1993.

Por siempre será recordado en la historia de ese municipio, estado y país, aquel bola de humo, aquel quien fue apodado “El buitre de Tecamachalco”.

Ricardo Bravo / DSS Noticias

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