En un nuevo episodio de acusaciones con los senadores de Estados Unidos, Marco Rubio, Ted Cruz y Robert Menéndez, el presidente Andrés Manuel López Obrador les pidió que transparenten la información que tengan sobre sus supuestos nexos con las bandas del narcotráfico.
En ese sentido, el mandatario mexicano descartó que por estos señalamientos vaya a mandar una nota diplomática al gobierno de Estados Unidos ya que, dijo, está a favor de que la información se transparente sin mayores trabas burocráticas.
“Si están diciendo que yo protejo a dictadores, peor que eso, que tengo acuerdo con el narcotráfico, ya parece que les voy a mandar una nota diplomática, no, vamos a ventilarlo, si tienen prueba, que las presenten”, sostuvo el jefe del Ejecutivo federal en su rueda de prensa desde la Ciudad de México.
Ayer, el senador Rubio comentó que el presidente de México ha preferido criticar a los funcionarios públicos que han sido elegidos democráticamente en Estados Unidos y respalda a los dictatoriales.
Los desencuentros entre el presidente de la República y los legisladores estadounidenses se dieron a partir del reclamó que hizo López Obrador a su homólogo Joe Biden, por excluir a los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua de la Cumbre de las Américas que se realiza en Los Ángeles.
Otra crítica es del senador demócrata, Robert Menéndez, y presidente de la Comisión de Asuntos Internacionales, quien lamentó que López Obrador se ponga de lado de lo que consideró son gobiernos dictatoriales en Cuba, Nicaragua y Venezuela.
Al respecto, el tabasqueño sostuvo que dichos legisladores actúan bajo el odio que tienen ante el pueblo cubano y que quieren perpetuar la política de sanciones a quienes piensan distinto.
“Yo voy a seguir tratando el tema, porque los tres senadores: Menéndez, ese es fuertísimo, ya les dije, amenazan, por qué es el voto que decide en el Senado. Quiero saber también cuántos años llevan de senadores, lo dejo de tarea, porque deben llevar mucho tiempo, pero tienen una influencia y mucho rencor, mucho odio al pueblo cubano”, señaló.
El aún presidente Andrés Manuel López Obrador abandonó la que fue su residencia por 6 años, Palacio Nacional, este lunes a las 17:37 horas tras sostener un último encuentro con mandatarios latinoamericanos.
Tras reunirse en una comida con los presidentes latinoamericanos, el aún mandatario constitucional, uno de los más polémicos de la historia moderna de nuestro país por su particular forma de gobernar con mañaneras diarias, dejó Palacio Nacional en una camioneta tipo Suburban color blanca con rumbo a su casa en Tlalpan.
Boric de Chile; John Briceño de Belice; Luis Inácio Lula de Brasil; Bernardo Arévalo de Guatemala y Xiomara Castro de Honduras partieron, luego de comer con López Obrador.
“Me despedí de ellos agradeciéndoles por sus muestras de apoyo y solidaridad con México, su pueblo y su gobierno. Abrazos de hermanas y hermanos a todos”, expresó López Obrador en sus redes sociales, tras haber arribado a su casa en Tlalpan.
Este martes 1 de octubre, a las 11:00 horas el presidente López Obrador acudirá al Recinto Legislativo de San Lázaro para entregar la Banda Presidencial a Claudia Sheinbaum su sucesora como presidenta de la República.
En el último día como jefe del Ejecutivo, el presidente Andrés Manuel López Obrador se reunió en Palacio Nacional con primeros mandatarios de América Latina.
Al encuentro asistieron la presidenta de Honduras, Xiomara Castro; el primer ministro de Belice, John Briceño y los presidentes de Colombia, Gustavo Petro; de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez; de Chile, Gabriel Boric Font y de Guatemala, César Bernardo Arévalo de León.
“Me despedí de ellos agradeciéndoles por sus muestras de apoyo y solidaridad con México, su pueblo y su gobierno. Abrazos de hermanas y hermanos a todos”, expresó en sus redes sociales.
El presidente Andrés Manuel López Obrador reafirmó que el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) no tendrá sobrerrepresentación en la virtual conformación de la LXVI Legislatura en la Cámara de Diputados y llamó a la población a no dejarse manipular por el bloque conservador.
En conferencia matutina expuso que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece la integración de la legislatura por partidos políticos y no por coaliciones, como ha señalado la oposición.
“Siguen mintiéndole a la gente. (…) No cabe duda que la doctrina del conservadurismo, de la derecha, es la hipocresía. Primero es: ‘la ley es la ley’, y ahora: ‘hay que interpretar la ley; ya la ley no es la ley’. Ya está sujeta a interpretación la Constitución y la ley secundaria, entonces ¿quién va a interpretarla?, ¿quién tiene facultad para hacer eso?”, cuestionó.
El mandatario señaló que el pliego petitorio de los conservadores emplea términos que confunden a la gente sobre lo estipulado en la Constitución.
“Necesitamos expertos a interpretar, de veras, porque no es fácil entenderlos qué es lo que quieren. En esencia, como la Constitución es clara y hay una ley que establece cómo distribuir los plurinominales y así se ha hecho; cuando a ellos les convenía se aplicaba la ley al pie de la letra. Ahora, como no les conviene, quieren que se interprete la Constitución y que se interprete la ley, pero lo plantean con términos, con conceptos jurídicos que se necesitan especialistas”, apuntó.
La reforma de 1996 al artículo 54, fracción IV de la Constitución determina que:
«Ningún partido político podrá contar con más de 300 diputados por ambos principios».
El mismo artículo, en su fracción V también plantea:
«En ningún caso, un partido político podrá contar con un número de diputados por ambos principios que representen un porcentaje del total de la Cámara que exceda en ocho puntos a su porcentaje de votación nacional emitida».
De acuerdo con la integración preliminar en la Cámara de Diputados, Morena tendría 248 diputados de mayoría relativa, votados directamente por el pueblo, y de representación proporcional conocidos como plurinominales; es decir, de esta manera respeta el primer punto de la reforma.
En cuanto a la segunda determinación, el partido obtuvo una votación nacional de 43.54 por ciento y no excede el ocho por ciento máximo en la distribución de curules al contabilizar 49.6 por ciento, incluyendo el porcentaje de diputados plurinominales.
En el pasado ejercicio democrático, explicó, la coalición Morena-Partido del Trabajo (PT)-Partido Verde Ecologista de México (PVEM) ganó 256 distritos federales de los 300 que hay en el país; esto representa una victoria del 85 por ciento.