Por: Angy Bravo
En San Pedro Cholula, el bacheo dejó de ser sólo una promesa y empezó a tener cifras.
La administración de Tonantzin Fernández reporta que, en los primeros 15 días de operación de las Brigadas de la Transformación, se intervinieron más de 40 vialidades y 501 baches. Además, se liberaron 1,600 m² de banquetas.
Eso representa un ritmo aproximado de 33 baches diarios. Si ese ritmo se mantuviera durante un mes, la proyección sería de cerca de 1,000 baches atendidos. En cuatro meses, alrededor de 4,000. Son proyecciones matemáticas, no metas oficiales.
Hay otro dato relevante: el municipio destinó más de un millón de pesos para adquirir tres módulos propios de bacheo, con cortadoras y compactadoras. Esto permite trabajar simultáneamente en la cabecera y juntas auxiliares.
El reto, por supuesto, es mantener el ritmo y atender también las calles que requieren rehabilitación completa.
Pero hay algo que ya se puede medir: hay maquinaria, hay cuadrillas y hay resultados en la calle.
Y en un problema tan cotidiano como los baches, quizá esa sea la mejor forma de evaluar a un gobierno: menos promesas, más calles transitables.
Y para los detractores de Tonantzin Fernández, el desafío también es claro: pueden cuestionar al gobierno, pero cada vez es más difícil cuestionar una calle reparada, una maquinaria trabajando y cientos de baches atendidos.
Por ahora, los números le dan a Tonantzin Fernández un argumento concreto: el bacheo está pasando de la agenda a las calles.
