Los estímulos fiscales aplicados a las gasolinas contuvieron el encarecimiento general de los precios y evitaron que la inflación en México alcanzara el 5.2 por ciento en la primera mitad de octubre, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
El secretario de Hacienda, Édgar Amador Zamora, dio a conocer estas cifras el 28 de octubre de 2026 durante su participación en el Simposio de Inversionistas Globales del Milken Institute.
El funcionario federal detalló que, sin el uso de dichos estímulos a los combustibles, la tasa inflacionaria habría cerrado en 5.2 por ciento en lugar del 3.6 por ciento registrado oficialmente, lo que representa una brecha de 44.4 por ciento y una diferencia absoluta de 1.6 puntos porcentuales.
Amador Zamora añadió que estas medidas de contención permitieron que la inflación se mantuviera dentro del rango objetivo establecido por el banco central, en un contexto marcado por choques inflacionarios en energéticos derivados del conflicto en Oriente Medio.