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“No hay listas negras”: Luisa Alcalde aclara polémica y explica análisis de redes digitales

La consejera jurídica del Ejecutivo Federal rechazó que el Gobierno de México haya elaborado un padrón de periodistas críticos y explicó que el ejercicio presentado corresponde a un análisis técnico sobre tendencias, amplificación y posibl…

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“No hay listas negras”: Luisa Alcalde aclara polémica y explica análisis de redes digitales

Ciudad de México.– La consejera jurídica del Ejecutivo Federal, Luisa María Alcalde Luján, salió al paso de las versiones sobre una supuesta “lista negra” de periodistas y sostuvo que el Gobierno de México no está construyendo un registro de comunicadores adversarios, sino realizando un análisis sobre el comportamiento de las conversaciones digitales.

A través de un mensaje difundido en redes sociales, la funcionaria explicó que la presentación realizada en el espacio “Derecho de Réplica” tenía como objetivo mostrar cómo determinados contenidos pueden alcanzar una amplia difusión mediante redes coordinadas y cuentas automatizadas.

“Hay quienes hablan incluso de que presenté una supuesta lista de periodistas enemigos del gobierno. No es el caso”, aclaró Alcalde.
La funcionaria señaló que la presencia de un periodista, medio de comunicación o actor político dentro de un monitoreo no significa que forme parte de una operación coordinada, ni implica que exista una acusación en su contra.

¿Qué analiza el Gobierno?

Alcalde explicó que el análisis busca identificar cómo se comportan determinados contenidos una vez que son publicados en internet.
De acuerdo con la explicación ofrecida por la funcionaria, una publicación puede ser retomada por distintas cuentas y posteriormente amplificada mediante redes que utilizan mecanismos automatizados.

El objetivo, sostuvo, es conocer cómo se construyen determinadas tendencias digitales y quiénes podrían estar financiando o impulsando esas operaciones.

La consejera jurídica hizo énfasis en que el análisis no pretende responsabilizar automáticamente a periodistas o medios por la actividad de cuentas que retomen sus publicaciones.

“Una noticia, una opinión o una publicación se puede emitir por un periodista, medio o político y eso no significa que esa persona o ese medio forme parte de ninguna operación”, puntualizó.

Alcalde rechaza señalamientos de persecución

Ante las críticas surgidas después de la presentación, la funcionaria rechazó que el Gobierno federal esté elaborando una relación de periodistas considerados enemigos de la administración.

La aclaración busca diferenciar entre el monitoreo de fenómenos digitales y el señalamiento directo de personas por sus opiniones o por la información que publican.

Alcalde sostuvo que el Gobierno tiene interés en que la ciudadanía conozca cómo funcionan las redes de amplificación y cuál puede ser el impacto de las cuentas automatizadas en la conversación pública.

En ese sentido, defendió que transparentar estos fenómenos permite tener mayores elementos para comprender la dinámica de las plataformas digitales.

El debate sobre la libertad de expresión

La polémica generó reacciones de organizaciones políticas que cuestionaron la presentación de nombres de periodistas, analistas y medios.

Entre ellas, Somos México advirtió sobre posibles riesgos para la libertad de expresión y pidió que las instituciones públicas eviten utilizar sus canales oficiales para estigmatizar a voces críticas.
Sin embargo, la explicación de Alcalde plantea que el análisis de una publicación no equivale a calificar al autor de la misma como adversario político.

La funcionaria insistió en que la investigación está enfocada en detectar posibles mecanismos de amplificación coordinada y no en elaborar un catálogo de periodistas afines o contrarios al Gobierno.

La discusión sobre las redes y los bots

Uno de los puntos centrales de la explicación oficial fue el papel que tienen las cuentas automatizadas en la conversación digital.

Alcalde señaló que existen redes capaces de impulsar determinados contenidos hasta convertirlos en tendencia, lo que puede generar la percepción de que una determinada postura tiene un respaldo orgánico mayor al que realmente posee.

La funcionaria sostuvo que este fenómeno merece ser estudiado porque puede influir en la percepción pública y en la manera en que se desarrolla el debate político en internet.

El planteamiento de la consejera jurídica coloca así el debate en el terreno de la transparencia digital, particularmente en un contexto donde las redes sociales se han convertido en uno de los principales espacios de discusión pública.

La 4T apuesta por transparentar la conversación digital

La postura de Alcalde mantiene una de las líneas discursivas que el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha impulsado: responder públicamente a contenidos que considera incorrectos y explicar a la ciudadanía el contexto de determinadas controversias.
En este caso, la consejera jurídica sostuvo que el propósito no es limitar la libertad de expresión, sino mostrar cómo funcionan las nuevas dinámicas de comunicación en internet.

La aclaración también busca frenar la interpretación de que los periodistas mencionados durante el ejercicio gubernamental forman parte de alguna estructura adversaria.

La funcionaria fue enfática: ser mencionado en un análisis no significa ser acusado ni señalado como enemigo del Gobierno.

El reto de informar sin estigmatizar

El episodio abre nuevamente la discusión sobre los límites entre el derecho de los gobiernos a responder a información que consideran falsa y la obligación de garantizar un entorno de libertad para periodistas y medios.

Desde la perspectiva del Gobierno federal, el análisis de las redes digitales permite identificar fenómenos que pueden afectar la conversación pública y que, por su propia naturaleza, resultan difíciles de detectar a simple vista.

Alcalde sostuvo que la ciudadanía tiene derecho a conocer si existen personas o grupos que destinan recursos para impulsar artificialmente determinados contenidos.

La discusión, por tanto, no se limita a la existencia o no de una “lista negra”, sino a la forma en que gobiernos, medios, periodistas, ciudadanos y plataformas digitales participan en la construcción de la opinión pública.

Con su aclaración, Luisa María Alcalde buscó cerrar la polémica sobre un supuesto padrón de periodistas adversarios y establecer que el Gobierno analiza las dinámicas digitales, pero no convierte a quienes aparecen en esos estudios en enemigos de la administración.

El mensaje de la funcionaria fue claro: “No hay listas negras”; lo que existe, sostuvo, es un análisis para entender cómo se mueve y cómo se amplifica la información en las redes sociales.

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