Durante estas jornadas de cohesión interna, los liderazgos y la militancia cerraron filas para afianzar el trabajo comunitario, priorizando el contacto directo con las bases como su principal estrategia de movilización política de cara a los próximos años.
Uno de los ejes centrales del debate estratégico fue la integración de la soberanía tecnológica, buscando impulsar la innovación local, la digitalización y el desarrollo científico alineados con los proyectos de vanguardia de la Cuarta Transformación.
Asimismo, la dirigencia estatal y los asistentes establecieron las bases de una visión transexenal hacia 2030, orientada a planear políticas públicas sostenibles que garanticen estabilidad, crecimiento económico y gobernabilidad en el estado.
Con esta demostración de músculo político y planeación a mediano plazo, el partido guinda en Puebla busca refrendar su presencia territorial y preparar a sus cuadros para los retos que marcarán la agenda pública al cierre de la década.
