Por: Angy Bravo
Diariosinsecretos.com
Ciudad de México, 21 de julio de 2026.– Representantes comerciales de México y Estados Unidos iniciaron este martes la tercera ronda de negociaciones bilaterales para revisar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), en un contexto marcado por nuevas tensiones comerciales y la ausencia de Canadá en la mesa de diálogo.
Las reuniones, que se desarrollarán durante tres días en la capital del país, son las primeras negociaciones formales desde que el gobierno del presidente Donald Trump rechazó prorrogar el acuerdo comercial el pasado 1 de julio, decisión que activó el proceso de revisión del tratado.
La exclusión de Canadá ocurre mientras Washington anunció nuevos aranceles a productos canadienses con un valor cercano a los 20 mil millones de dólares, en respuesta a las medidas comerciales adoptadas previamente por el gobierno del primer ministro Mark Carney contra automóviles, acero, aluminio y bebidas alcohólicas procedentes de Estados Unidos.
En contraste, el gobierno mexicano ha mantenido la vía del diálogo y evitado imponer represalias comerciales, estrategia que ha sido reconocida por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), al considerar que ha permitido mantener abiertas las negociaciones.
Entre las prioridades de la delegación mexicana destaca la conservación del acceso preferencial al mercado estadounidense, la reducción de los aranceles impuestos a sectores como el automotriz, el acero y el aluminio, así como el fortalecimiento de la industria manufacturera en Norteamérica para atraer nuevas inversiones.
Otro de los temas centrales será la actualización de las reglas de origen para la industria automotriz. Estados Unidos busca que al menos el 50 por ciento del valor de los vehículos producidos en la región provenga de su territorio, con el argumento de reducir su déficit comercial y limitar la presencia de componentes asiáticos, especialmente de origen chino.
La administración estadounidense también pretende reforzar los mecanismos de seguridad económica para impedir que empresas de China utilicen a México o Canadá como plataforma para ingresar al mercado estadounidense con beneficios arancelarios.
Además de la industria automotriz, las delegaciones abordarán asuntos relacionados con agricultura, derechos laborales, acero, aluminio, propiedad intelectual y protección ambiental, en un intento por modernizar el acuerdo comercial que sostiene un intercambio anual superior a los 1.6 billones de dólares entre las tres economías norteamericanas.
El avance de las negociaciones será determinante para definir el futuro del T-MEC y la estabilidad de una de las regiones comerciales más importantes del mundo, en medio de un escenario de creciente proteccionismo y competencia económica internacional.