Puebla capital.- Al sur-poniente de ésta ciudad se ubica el Oasis de las Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús, una congregación contemplativa y de derecho pontificio que ora las 24 horas del día, y todos los días del año por la salvación de las almas, y constituye una muralla de almas en contra del pecado.
Su lema: “Por ellos me consagro”, tiene el compromiso de acompañar en oracióna los sacerdotes ministeriales, para que sean cada día más semejantes a Jesús.
La entrega que hacen las religiosas día a día se hace una ofrenda agradable al Padre Dios, en favor de toda la humanidad.En su oración le dicen a Dios Padre que cuente con ellas que están abiertas a hacer su voluntad en su vida diaria.
En sus estatutos se hacen llamar “mujeres contemplativas eucarísticas, que creemos en la fecundidad de nuestra vida entregada. Por lo que nuestra vida contemplativa gira en torno a Jesús Eucaristía… durante el día y la noche. Para nosotras es la manera propia de consolar el Corazón de Jesús. Nuestro gozo es estar con Él, compartiendo los sentimientos de su Corazón. Nuestra oración es sacerdotal, es decir, metemos el mundo en nuestro corazón haciendo nuestro, todo lo que sucede a la humanidad. Estamos allí en favor del mundo entero, intercediendo, siendo puentes de gracia y misericordia para toda la humanidad”.
Las religiosas de vida de contemplación del Santísimo Sacramento, en algunos Oasis ejercen apostolado en la enseñanza de la catequesis, los ejercicios espirituales y retiros espirituales.
La congregación fue fundada por la beata laica mexicana Concepción Cabrera de Armida (1862-1937), que luego de haber fundado el Apostolado de la Cruz, en 1895 – compuesta por laicos consagrados- fundó la Congregación de Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús, el 3 de mayo de 1897.
Junto a las religiosas nacieron otras ramas laicales, de religiosos y de sacerdotes, que en su conjunto llevan el nombre de la Familia de la Cruz.