La llegada de los bólidos clásicos a tierras poblanas puso a prueba la destreza de los pilotos nacionales e internacionales, quienes sortearon con éxito el asfalto mojado en uno de los tramos más desafiantes y pintorescos de la ruta de velocidad.
Familias enteras desafiaron las bajas temperaturas para admirar de cerca los vehículos históricos en el corazón del municipio, consolidando a la región como un punto clave y de gran tradición para el paso de esta competencia internacional.
Las autoridades locales y los cuerpos de emergencia reportaron saldo blanco y una logística exitosa, destacando la coordinación operativa que garantizó la seguridad tanto de los competidores como de los espectadores reunidos a lo largo del trayecto.
Con este evento, Teziutlán refrenda su vocación turística y deportiva, demostrando que la pasión por el automovilismo logra superar cualquier condición climática y reúne a la comunidad en una gran fiesta festiva.