En un comunicado, la firma alemana Volkswagen indicó que sostuvo una reunión este miércoles en Hannover con integrantes de IG Metall, el sindicato más grande del continente, donde ambas partes invocaron previamente la cláusula de renegociación del convenio colectivo ante el escenario global que enfrenta la industria automotriz. El objetivo declarado de la compañía es “implementar las medidas del Plan Futuro (Plan Estratégico del Grupo 2030) de forma rápida y sistemática para impulsar nuestra competitividad”.
IG Metall solicitó un aumento salarial del 5 por ciento para el próximo año. Sin embargo, la respuesta de Volkswagen fue que “no es compatible con la situación actual de la empresa ni del sector”, y que su objetivo es “implementar sistemáticamente las medidas previamente acordadas y agotar por completo todas las demás opciones para una reducción de plantilla socialmente responsable”.
¿Por qué hay tantos despidos en Volkswagen?
La crisis que enfrenta el consorcio alemán responde a una tormenta perfecta de factores estructurales y geopolíticos. La empresa ha sido golpeada por la creciente competencia de los fabricantes chinos, los aranceles impuestos por Estados Unidos a los automóviles extranjeros y la debilidad de las ventas en su mercado europeo.
En el primer semestre de 2026, las ventas de vehículos del grupo cayeron 8.4 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior, mientras que su utilidad operativa disminuyó 11.6 por ciento. A esto se suma que la capacidad de producción europea de Volkswagen supera actualmente la demanda en más de 500 mil unidades, lo que ha llevado a una infrautilización crítica de sus plantas.
El grupo también carga con una depreciación contable de 6 mil millones de euros asociada a su participación del 75 por ciento en Porsche AG, afectada por la pérdida de cuota de mercado en China y el costoso giro hacia los autos eléctricos. Se prevé que el margen de utilidad de Volkswagen caiga a apenas 1 por ciento en 2026.
Los fabricantes chinos, mientras tanto, siguen entrando agresivamente al mercado europeo con vehículos eléctricos de menor precio, lo que presiona los márgenes de las marcas tradicionales. Volkswagen planea racionalizar su cartera de modelos en aproximadamente 50 por ciento para 2035 y reducir la complejidad de su oferta en cerca de 75 por ciento.