Connect with us

¡Hot!

Entre rejas, pero no el problema; sobre la sentencia del Mayo Zambada

Published

on

Entre rejas, pero no el problema; sobre la sentencia del Mayo Zambada

Por: Angy Bravo

Diariosinsecretos.com

La sentencia de cadena perpetua contra Ismael «El Mayo» Zambada marca un momento de gran impacto en la lucha contra el narcotráfico. Para Estados Unidos representa el cierre de un proceso judicial histórico; para México, reabre una pregunta que lleva décadas sin una respuesta clara: ¿la captura y condena de los grandes capos realmente debilita al crimen organizado?

La experiencia demuestra que, aunque los líderes caen, las estructuras criminales suelen adaptarse. Tras la detención de figuras emblemáticas, los grupos delictivos se fragmentan, surgen nuevos liderazgos y, en muchos casos, aumenta la violencia por el control de los territorios.

La justicia es indispensable y el castigo a quienes han encabezado organizaciones criminales envía un mensaje de que nadie está por encima de la ley. Sin embargo, reducir el problema del narcotráfico únicamente a la captura de sus dirigentes sería una visión incompleta.

Mientras persistan la corrupción, la impunidad, el mercado internacional de drogas y la falta de oportunidades para miles de jóvenes, el crimen organizado seguirá encontrando la forma de reinventarse.

La verdadera victoria no llegará cuando un capo reciba una sentencia ejemplar, sino cuando las instituciones sean más fuertes que las organizaciones criminales y la violencia deje de ser parte de la vida cotidiana. Esa sigue siendo la deuda pendiente.

Aun así, sería simplista afirmar que la estrategia de seguridad no ha producido resultados. De acuerdo con cifras presentadas por el Gobierno de México con información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), el promedio diario de homicidios dolosos pasó de 86.9 en septiembre de 2024 a 47.3 en mayo de 2026, una reducción del 46 por ciento. Las propias autoridades reconocen que el desafío continúa, pero sostienen que la tendencia refleja un cambio respecto al inicio de la administración.

El dato, sin embargo, debe analizarse con cautela. Una disminución en los homicidios no significa que el crimen organizado haya desaparecido ni que la violencia haya dejado de afectar a diversas regiones del país. Estados como Guanajuato, Sinaloa y Baja California continúan enfrentando altos niveles de incidencia delictiva, lo que evidencia que los resultados nacionales conviven con realidades locales muy distintas.

Para la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, la condena de «El Mayo» Zambada representa también una oportunidad para reforzar la cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad. Sin embargo, el verdadero éxito de cualquier estrategia no dependerá únicamente de las capturas o sentencias contra líderes criminales, sino de la capacidad del Estado para consolidar instituciones, reducir la impunidad y mantener de forma sostenida los indicadores de violencia en los próximos años.

Lo más leido