Durante su intervención en el G7, el presidente estadounidense Donald Trump criticó severamente la situación de seguridad en México, afirmando que los cárteles del narcotráfico tienen el control del país y que el gobierno mexicano ha perdido capacidad para enfrentarlos. Según Trump, esto ha permitido que el tráfico de drogas continúe fluyendo hacia EE. UU. a través de la frontera sur.
El mandatario destacó los esfuerzos de su administración para reducir el tráfico de drogas, mencionando que las incautaciones han disminuido. Sin embargo, al referirse a México, no se mostró optimista, diciendo que los cárteles ejercen una influencia considerable en el país. Trump también hizo una referencia a la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien describió como una mujer intimidada por la situación de inseguridad.
Estas declaraciones traen a la mesa una conversación sobre la creciente influencia de las organizaciones criminales en México y cómo impactan no solo al país, sino también a la seguridad nacional de EE. UU. Las palabras de Trump enfatizan la necesidad de abordar el problema de manera más eficaz para garantizar la seguridad de ambos países.