Opinión de Angy Bravo
Cuando los números empiezan a respaldar el discurso
La opinión de Angy Bravo
La seguridad pública es, quizá, el examen más difícil para cualquier gobierno municipal. No basta con anunciar patrullajes, operativos o reuniones de coordinación; la ciudadanía quiere algo mucho más sencillo de medir: poder caminar con mayor tranquilidad y sentir que las autoridades responden.
En San Pedro Cholula comienzan a aparecer indicadores que merecen atención. De acuerdo con cifras oficiales de la Fiscalía General del Estado, entre enero y mayo de 2026 la incidencia delictiva disminuyó 11.95 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior. No se trata de una percepción ni de una promesa de campaña, sino de datos que muestran una tendencia favorable.
La reducción alcanza delitos que impactan directamente en la vida cotidiana de las familias. El robo total bajó 28.72 por ciento; el robo de vehículo, 33.57 por ciento; el robo de motocicleta, 27.03 por ciento; el robo de autopartes, 17.39 por ciento, y el robo a transeúnte, 13.64 por ciento. Incluso las desapariciones de personas registraron una disminución del ocho por ciento.
Pero las cifras, por sí solas, nunca cuentan toda la historia. La verdadera pregunta es qué está haciendo diferente el gobierno municipal. Durante mayo, la Secretaría de Seguridad Ciudadana realizó 62 operativos de vigilancia, 31 acciones coordinadas con la Secretaría de Marina y seis operativos intermunicipales. Además, fortaleció la prevención mediante comités vecinales, atención a víctimas y programas dirigidos a estudiantes.
Eso tampoco significa que el problema esté resuelto. San Pedro Cholula, como buena parte de la zona metropolitana de Puebla, enfrenta delitos que evolucionan constantemente y requieren inteligencia, coordinación y evaluación permanente. Cualquier gobierno que se conforme con una reducción estadística corre el riesgo de perder terreno rápidamente.
Lo que sí puede decirse es que la administración de Tonantzin Fernández empieza a construir un argumento respaldado por resultados medibles. La alcaldesa ha apostado por mantener la coordinación con autoridades estatales, federales y municipios vecinos como parte de una estrategia regional de seguridad, entendiendo que la delincuencia no conoce límites territoriales.
La mejor noticia para los ciudadanos no es que un gobierno diga que las cosas van bien. La mejor noticia es que existan datos para comprobarlo. Ahora viene la parte más complicada: sostener esa tendencia durante los próximos meses y convertir esos números en una percepción real de seguridad entre quienes viven, trabajan y visitan San Pedro Cholula. Ahí estará la verdadera prueba.