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Sheinbaum y gobernadores de Morena acusan a The New York Times de publicar información falsa
Sheinbaum y los gobernadores de Sonora y Tamaulipas rechazan el reporte de The New York Times sobre supuestos informantes de Morena para Estados Unidos.
¿Puede la palabra de un testigo anónimo derribar la narrativa de lealtad en el partido oficialista? La filtración de presuntos espías internos ha encendido las alarmas al más alto nivel del Gobierno mexicano, desatando una contraofensiva de desmentidos frente a una de las cabeceras periodísticas más influyentes del mundo.
Este lunes 29 de junio de 2026, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, junto a los gobernadores de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, y de Sonora, Alfonso Durazo, acusaron formalmente al diario estadounidense The New York Times de difundir información falsa. La confrontación directa surge tras un reportaje publicado el pasado sábado, el cual señala a altos mandos de Morena de operar como informantes del Gobierno de Estados Unidos.
El reportaje en disputa sostiene, con base en fuentes bajo condición de anonimato, que al menos diez funcionarios electos de la llamada Cuarta Transformación habrían compartido datos de sus homólogos con agencias estadounidenses para frenar indagatorias en su contra. Ante esto, Sheinbaum criticó severamente el rigor del diario en su conferencia matutina señalando: "¿Cómo puede haber una nota así en un periódico? Me dijeron que quién sabe quién dijo que hay personas de Morena que están informando". Por su parte, el Gobierno de Tamaulipas publicó un desplegado afirmando que el mandatario niega los señalamientos y que "no existe acusación o procedimiento que los sustente", mientras que Durazo tachó la nota de tener un "alto componente especulativo" y exigió una rectificación.
Esta disputa mediática y las acusaciones bilaterales ocurren a dos meses de que la justicia de Estados Unidos solicitara formalmente la detención con fines de extradición del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el crimen organizado. El hermetismo institucional y el rechazo enérgico del bloque oficialista buscan contener los daños políticos de una narrativa de infiltración que amenaza con desgastar la estabilidad interna del partido y las relaciones con Washington.