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Sheinbaum responde por carta de Andy a Trump: “Ya pasamos a lo que sigue”
Sheinbaum mantiene una postura institucional y evita escalar la polémica por la cancelación de la visa del hijo del expresidente López Obrador.
Ciudad de México, 20 de agosto de 2026.— La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo marcó distancia institucional frente a la polémica generada por la cancelación de la visa de Andrés Manuel López Beltrán, “Andy”, y la carta que éste dirigió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al dejar claro que el Gobierno de México no ha realizado gestiones diplomáticas para intervenir en el caso.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum confirmó que no ha tenido comunicación con el embajador estadounidense en México, Ronald Johnson, ni ha recibido alguna llamada o carta de la Secretaría de Relaciones Exteriores relacionada con la misiva de López Beltrán. Con ello, la mandataria evitó convertir el episodio en un conflicto diplomático y reiteró que la relación bilateral continúa por los canales institucionales.
La postura de Sheinbaum mantiene una línea que ha sostenido desde que se conoció la revocación de la visa: defender la soberanía de México y exigir pruebas si existen acusaciones contra un ciudadano mexicano, pero sin permitir que un caso individual desvíe la agenda de cooperación entre ambos países.
El pasado 14 de agosto, la Presidenta señaló que López Beltrán estaba en su derecho de responder a la decisión estadounidense y subrayó que, pese a las diferencias, México debe procurar siempre una buena relación con Estados Unidos.
Asimismo, Sheinbaum ha cuestionado que la cancelación de visas pueda utilizarse como una suerte de mecanismo de presión política. En particular, sostuvo que si existe alguna acusación delictiva deben presentarse pruebas y seguirse los procedimientos legales correspondientes, pues una visa estadounidense no determina la responsabilidad penal de una persona en México.
Una respuesta firme, sin escalar el conflicto
La Presidenta ha procurado separar la defensa de la soberanía nacional de cualquier intento de confrontación con Washington. Su mensaje ha sido consistente: México puede expresar desacuerdos con decisiones de Estados Unidos sin poner en riesgo una relación que considera estratégica.
La cancelación de la visa de López Beltrán fue anunciada por él mismo y posteriormente generó un intercambio político en México. En una carta dirigida a Trump, el también dirigente de Morena cuestionó la decisión y negó que existieran pruebas en su contra. Reuters reportó que López Beltrán atribuyó la medida a funcionarios estadounidenses y que Sheinbaum, por su parte, consideró que el asunto tenía un componente político.
Sin embargo, la Presidenta ha evitado presentar el caso como una ruptura con Estados Unidos. Días atrás incluso rechazó que la carta de López Beltrán significara necesariamente un deterioro de la relación bilateral y defendió su derecho a expresar su postura.
Con la confirmación de que no existe comunicación directa con el embajador Johnson ni una gestión de la Cancillería sobre la carta, Sheinbaum transmite un mensaje de control institucional: el Gobierno de México mantiene su posición sobre soberanía y respeto, pero no permitirá que una controversia particular marque la agenda de la relación con Estados Unidos.
“Ya pasamos a lo que sigue”, es, en ese sentido, la señal política de la Presidenta: mantener la cabeza fría, preservar la relación bilateral y concentrar al Gobierno en los asuntos de interés nacional, sin alimentar una escalada diplomática a partir del caso de Andy López Beltrán.
